Está aquí: Inicio | Opinión | Fotodenuncias | La isla del tesoro

La isla del tesoro

fotodenunciamalaga
Sir Robert Louis Stevenson, el escocés autor de la novela La Isla del Tesoro, hubiera varado en una playa de Pedregalejo o El Palo, seguramente cambiaría el título de esta para denominarla las playas de la basura, o como vulgarmente se dice las playas de la mierda.

Es paradójico que uno de nuestros principales tesoros, nuestras playas y por consecuencia el mar que las sufre, se vean en épocas de verano atestadas de residuos de lo más variopinto, que van desde botellas de cristal, latas, todo tipo de plásticos y excrementos por lo general humanos.

Es viernes 4 de Julio, el que suscribe tras una jornada de trabajo decide recoger a su mujer en la playa en la que quedan para darse un plácido baño veraniego. Por si el que me lee no lo sabe, Pedregalejo se jacta de ser una de las zonas más exclusivas de Málaga, que eso sí es conocido por todos, Málaga es una ciudad que vive del turismo y recibirá durante este año la visita de unos 1.100 millones de visitantes, según el concejal de Turismo Damián Caneda.

Prosigo con el relato, al llegar a la playa la situación es totalmente descorazonadora, nos vemos rodeados o mejor dicho invadidos por basura. Yo que en mi inocencia aún guardo alguna esperanza de que las fuerzas del orden sirvan para algo más que la recaudación de multas por aparcar en la zona de los antiguos astilleros, levanto el móvil y llamo al 112, les comunico que la playa en la que me encuentro no sólo está infestada de porquería, sino también de cristales, bolsas y demás lindezas. La respuesta de la operadora es que avisará a la policía local para informarles, entonces me ofrezco a esperarles en la playa para enseñarles dónde se encuentran los detritos, ya que me piden la situación exacta de estos e incluso a instarles a que multen a la piara de usuarios que tiran mierda impunemente a su alrededor.

A los 5 minutos recibo una llamada de la misma operadora indicándome que la policía local me aconseja que llame al número gratuito de la empresa encargada de la limpieza de la playa, delegando en mí la supuesta solución a lo ocurrido, y desistiendo de su obligación de multar a los usuarios que tiren basura a nuestras playas con sanciones de 300 a 3.000 euros, según la ordenanza de uso y disfrute de las playas de nuestro Excelentísimo Ayuntamiento de Málaga.

Providencia divina, en este caso llevo conmigo mi cámara y me encargo de retratar en las instantáneas que adjunto, las fotos del lamentable estado de una playa galardonada con una Q de Calidad y no con una M de mierda que es como debería de ser, sino viviéramos en esta pantomima de legisladores, agentes del orden y palabras que nos regalan los oídos y nos condenan a vivir rodeados de basura moral y física.

Qué pena de mi Málaga, qué pena de mi mar, qué pena de ciudadanos incivilizados ...

Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las 'cookies'. Ver texto legal