19Septiembre2018

Francisco Ruiz repasa sus más de cuatro años como juez de Paz de Rincón

pacoruiz
Antiguamente el juez de Paz era el hombre bueno del pueblo, esa persona conciliadora que mediaba en las disputas entre vecinos, por ejemplo, enfrentamientos a causa de las lindes. Mucho tiempo ha pasado de aquello y a día de hoy esta figura se encuentra próxima a su desaparición, según ha declarado el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, en fechas recientes. Actualmente, el juez de Paz se encarga del Registro Civil, donde se inscriben todas las circunstancias vitales de cada uno de nosotros. Ése es su principal cometido. Además, también se ocupa de juicios de faltas ya que, en muchos municipios, el juzgado de Paz sustituye al de primera instancia.


El pasado lunes 31 de marzo, en Pleno ordinario, el equipo de gobierno de Rincón de la Victoria, a través de votación, propuso a Antonio Salado como nuevo juez de Paz. Ahora será el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) el órgano encargado de dar o no el visto bueno a la decisión del Consistorio. Todo parece indicar que el TSJA avalará la postulación y nombrará a Salado como responsable del juzgado de Paz.

En cualquier caso, desde hace más de cuatro años, Francisco Ruiz ha detentado en la localidad este cargo público y 'La voz de hoy' se ha reunido con él para analizar y hacer balance de esta etapa al frente de un organismo tan próximo al ciudadano, en el que se registran momentos vitales fundamentales como, por ejemplo, las bodas y en el que también se dirimen conflictos de cualquier tipo.

"Actualmente, el Registro Civil se halla digitalizado, por lo que las personas pueden acceder a los datos y documentos, como partidas de nacimiento, desde sus casas, a través de Internet", explica Ruiz, que añade; "por lo que el juzgado de Paz ha perdido parte de su vigencia; de todos modos, son muchísimos, la inmensa mayoría de los vecinos, los que todavía siguen viniendo aquí a por dichos papeles", especifica. En esta instancia, el ciudadano encuentra documentación referida a nacimientos, bodas, divorcios y defunciones; todos estos datos son los que componen el Registro Civil, que tiene carácter público y gratuito.

Según Francisco Ruiz, los exhortos de otras instancias saturan y ralentizan el funcionamiento del juzgado de Paz de Rincón; en el del municipio trabajan tres personas. "Nuestra obligación pasa por entregarlos (refiriéndose a los exhortos) a los ciudadanos de la localidad, pero carecemos de los medios para salir a la calle a repartirlos; lo que hacemos es avisarlos por correo para que vengan a recogerlos, pero casi la mitad se queda aquí y estos papeles terminan por ser devueltos al juzgado de origen", explica Ruiz. También se realizan muchos expedientes de boda, documentos que recogen diversos certificados de los contrayentes y declaraciones de ellos mismos y los testigos. "Llevamos a cabo muchas bodas, los trámites son más rápidos que en el Ayuntamiento", asegura Francisco.

Juicio de faltas, asignación de multas y reclamación
Por Ley, la máxima multa que puede imponer un juez de Paz es el pago de 200 euros a la jornada durante 20 días (que multiplicado da la cifra de 4.000 euros en total). "Nunca he tenido que asignar una sanción tan alta", explica Ruiz, que prosigue, "puede que la multa de más cuantía haya sido de 10 euros durante 10 días". Y es que el responsable del juzgado de Paz presume de abogar siempre por el diálogo: "Cuando dos vecinos me presentan un conflicto, trato de que se disculpen el uno con el otro y así no haya que realizar el juicio; si esto no resulta posible, entonces se abren diligencias y escucho la versión de los dos y finalmente decido". A estos juicios las partes pueden asistir con abogado o sin él, según decidan. Aproximadamente, la mitad de los casos se resuelve de manera conciliada.

A lo largo de estos más de cuatro años, ha habido personas en litigio que han quedado insatisfechas con las decisiones de Ruiz. "Cuando un vecino no está de acuerdo con la multa que le impongo cuenta con la opción de reclamar a una instancia superior; en este caso, los juzgados de Málaga", comenta Francisco. No obstante, hasta la fecha se han denegado todos los recursos presentados y la instancia provincial siempre le ha dado la razón el juez de Paz de Rincón.

El juez de Paz, un juez lego
Por definición, la figura del juez de Paz es la de un juez lego, es decir, que no tiene por qué poseer formación como jurista. Francisco Ruiz se ha dedicado durante toda su vida a la labor pública, al servicio ciudadano. A lo largo de los años ha sido presidente de asociaciones de vecinos y también concejal de Hacienda, por citar algunos de sus anteriores desempeños profesionales.

En estos días, después de más de cuatro años al frente del juzgado de Paz, Ruiz aguarda al nombramiento de su sucesor que, en breve, hará público el TSJA. Mientras llega ese momento, Ruiz sigue trabajando incasable por y para los rinconeros, haciendo cierto aquella antigua tradición: el juez de Paz era el hombre bueno del pueblo, aquel que mediaba en los conflictos entre vecinos.

Esta web utiliza 'cookies' propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las 'cookies'. Ver texto legal