17Agosto2018

Hay regalos de boda y bodas que son un regalo

regalo

Sandra y Joaquín decidieron renovar sus votos con una boda, junto a sus seres queridos, amigos y personas que han marcado sus vidas en estos jóvenes 25 años de matrimonio.

Desde el primer minuto me enamoré de esta boda, creo que no hubo rincón de la oficina que no se viera empapada de tantos sentimientos e ilusión con los que me hablaba Sandra. Ella tenía muy claro que sería un día muy emotivo para todos y ¡vaya si lo fue!

Se planificó y organizó con mucho esmero, cariño y expectación. Muchas personas aportaron su granito de arena para que fuera un día tan especial e inolvidable como la primera vez.

Pero como he dicho anteriormente fue una boda muy especial para todos, porque esa tarde Sandra y Joaquín nos regalaron una lección de vida a todos los que estábamos presentes. Ellos no solo estaban allí para renovar sus votos, ellos volvieron a declararse su amor de más de 25 años y también expusieron el afecto que sienten hacia sus hijos y toda su familia y amigos.

Con sus emotivas palabras nos contaron que con paciencia, esfuerzo y voluntad se crea una familia y un hogar feliz, nada les fue fácil en su camino pero ellos apostaron por seguir el camino tomados de la mano.

Y así sacaron a sus hijos adelante, y sus hijos, los padrinos en la ceremonia se llenaron la boca de sentimientos que se transformaron en hermosas palabras hacia sus padres que nos emocionaron a todos. ¡Recuerdo ver hasta a una camarera lagrimeando!

Durante la ceremonia hubo participaciones, amigos y familiares, e incluso de la propia Sandra, que sorprendió a Joaquín con unas palabras antes de darle el segundo "Sí quiero".

Fue una boda tremendamente emotiva que no dejo lágrima escondida a ningún invitado y no le faltó ningún detalle, incluso la novia muy detallista ella; elaboró con sus propias manos hasta los vestidos de las damitas de honor.

La boda de Sandra y Joaquín ha sido un regalo profesional y personal para mí.

La vida de pareja no es nada fácil, se necesitan grandes dosis de paciencia, toneladas de voluntad, fuerte constancia y confianza ciega entre muchas otras cosas.
En estos tiempos que corren ver cómo dos personas después de 25 años se siguen amando como el primer día, que no han perdido su ilusión, que su meta es envejecer juntos y que siguen creyendo que el amor todo lo puede es todo un ejemplo a seguir.

"Hay regalos de bodas y bodas que son un regalo".

Ceci Correnggia. Es natural de Montevideo (Uruguay) aunque afincada en Rincón de la Victoria desde hace años. Tiene cursos realizados de planificación y gestión de eventos, banquetes de bodas, marketing, relaciones públicas, entre otros. Tiene más de 15 años de experiencia en la organización de eventos, entre los que destacan las bodas y comuniones.

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